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Apologetics Press :: Temas Prácticos

Dios y Katrina
por Dave Miller, Ph.D.
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En las horas tempranas de

Huracán Katrina

Cortesía de ORBIMAGE

la mañana de agosto 29 del 2005, el huracán Katrina recaló, devastando la Costa del Golfo de los Estados Unidos desde New Orleans hasta Mobile, ganando reconocimiento como uno de los peores desastres naturales en la historia de los EE.UU. Aunque New Orleans tenía orden obligatoria de evacuación, muchos residentes se quedaron en el área debido a la falta de transporte, salud, o edad. La furia del huracán causó tres rupturas en el sistema de dique del Lago Pontchartrain—causando un segundo e incluso mayor desastre: grandes inundaciones cubrieron el 80% de la ciudad, haciéndola inhabitable. Aunque el número final de mortandad todavía no es conocido, se cree que miles hayan muerto. Más de un millón de personas han sido desalojados, creando una crisis humanitaria en una escala no-vista en Norteamérica desde la Guerra Civil (“Hurricane Katrina”, 2005).

Aunque este evento es muy terrible y angustioso, muchos otros desastres naturales han ocurrido en la historia humana que exceden a Katrina e incluso al tsunami del 2004 en su estadística de mortandad y destrucción. Por ejemplo, a través de la historia china, han ocurrido inundaciones extensas un sinnúmero de veces como resultado del gran Río Hwang Ho de 3,000 millas de largo. Varias de las inundaciones más terribles, con sus hambrunas subsiguientes, han sido responsables por la muerte de más de un millón de personas en una vez. El dique meridional del río falló en la Provincia de Hunan en 1887, afectando un área de 50,000 millas cuadradas (“Hwang Ho”, 2004). Más de 2 millones de personas murieron ahogadas, de hambre, o por las epidemias subsiguientes (“Huang He”, 2004).

En realidad, tales eventos han ocurrido repetitivamente a través de la historia del mundo, y continúan ocurriendo—constantemente: huracanes, ciclones, terremotos, tornados, inundaciones, tsunamis, sequías, y erupciones de volcanes. De hecho, los desastres naturales matan a un millón de gente alrededor del mundo cada década, y dejan a millones más sin hogares de acuerdo con el Decenio Internacional de las Naciones Unidas por la Reducción del Desastre Natural (“Disasters...”, 1997).

Esta circunstancia provoca inevitablemente la pregunta apremiante: “¿POR QUÉ?”. “¿Por qué Dios permite tal pérdida de la vida, impuesta a números incontables de personas aparentemente inocentes?”. El argumento número uno organizado por los ateos para defender su incredulidad en Dios es la presencia del sufrimiento extenso y aparentemente sin propósito. Ellos insisten que si un Ser infinito existe, Él ejercería Su compasión perfecta y Su omnipotencia para prevenir el sufrimiento humano (e.g., Lowder, 2004; cf. Jackson, 2001). Incluso para mucha gente que no abraza el ateísmo formal, el hecho de que Dios aparentemente se muestre dispuesto a permitir que la miseria y el sufrimiento crezcan exuberantemente en el mundo, provoca una serie de reacciones—desde la perplejidad y la extrañeza hasta la amargura y el resentimiento.

LA BIBLIA TIENE LAS RESPUESTAS

Pero la Biblia provee las explicaciones perfectas para tales sucesos. Su enfoque del tema es lógico, suficiente, y definitivo. Esta establece el hecho de que Dios creó el mundo para ser el ambiente más apropiado y apto en el cual se les permita a los humanos el hacer sus propias decisiones concernientes a su destino final (Génesis 1:27; Eclesiastés 12:13,14). Nosotros como humanos hemos sido provistos con el ambiente ideal en el cual podemos libremente aceptar o rechazar la voluntad de Dios para nuestras vidas. Los desastres naturales y las fuerzas destructivas de la naturaleza son el resultado de condiciones específicas que son necesarias para la providencia de Dios de un ambiente ideal para la humanidad.

Dios no debe ser censurado por haber creado este mundo, ya que Él tenía una razón moralmente justificable para haberlo hecho. La existencia humana en la Tierra no estaba proyectada a ser permanente. En cambio, el Creador intentó que la vida en la Tierra sirviera como un intervalo de tiempo temporal para el desarrollo del espíritu de uno. La vida en la Tierra es un periodo de prueba en el cual se le da a la gente la oportunidad de ocuparse de su condición espiritual de la manera que ésta se relaciona a la voluntad de Dios para la vida. Los desastres naturales proveen a la gente con la evidencia conclusiva de que la vida en la Tierra es corta e incierta. Dios incluso ha utilizado las calamidades naturales con el propósito de castigar la maldad (vea Miller, “Is America’s Iniquity...?”, 2005. [NOTA: Para un estudio adicional sobre este tema dificultoso, vea Thompson, 1997 y Warren, 1972].

Los cristianos entienden que no importa cuán catastrófico, trágico, o desastroso pueda ser el evento, éste calza con el sistema completo constructor del alma—la preparación para la partida de uno de esta vida hacia la eternidad. De igual manera, el cristiano sabe que aunque el gran dolor y sufrimiento causado por los desastres naturales pueda ser desagradable, y pueda probar el espíritu de uno; no obstante, tal sufrimiento no es intrínsecamente malévolo. Tampoco esto es el reflejo acerca de la existencia de un Dios omnibenévolo. El único mal intrínseco es la violación de la voluntad de Dios. Lo que es requerido de toda persona responsable es la obediencia a la Palabra revelada de Dios (dada en la Biblia)—incluso en medio del dolor, el sufrimiento, la enfermedad, las plagas, la muerte, y, sí, los huracanes.

REFERENCIAS

“Disasters: A Deadly and Costly Toll Around the World” (1997), FEMA News, [En-línea], URL: http://www.fema.gov/pdf/library/stats.pdf.

“Huang He, or Hwang Ho” (2004), Britannica Student Encyclopedia, [En-línea], URL: http://www.britannica.com/ebi/article?tocId=9274966.

“Hurricane Katrina” (2005), Wikipedia, [En-línea], URL: http://en.wikipedia.org/wiki/Hurricane_Katrina.

“Hwang Ho” (2004), Love To Know 1911 Online Encyclopedia, [En-línea], URL: http://32.1911encyclopedia.org/H/HW/HWANG_HO.htm.

Jackson, Roy (2001), “The Problem of Evil,” The Philosopher’s Magazine Online, [En-línea], URL: http://www.philosophers.co.uk/cafe/rel_six.htm.

Lowder, Jeffery (2004), “Logical Arguments From Evil,” Internet Infidels, [En-línea], URL: http://www.infidels.org/library/modern/nontheism/atheism/evil-logical.html.

Miller, Dave (2005), “Is America’s Iniquity Full,” [En-línea], URL: http://www.apologeticspress.org/articles/305.

Thompson, Bert (1997), “Divine Benevolence, Human Suffering, and Intrinsic Value,” [En-línea], URL: http://www.apologeticspress.org/modules.php?name=Read&cat=1&itemid=198.

Warren, Thomas (1972), Have Atheists Proved There Is No God? (Jonesboro, AR: National Christian Press).



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