English Version

Contenido

Ciencia y la Biblia

Creación vs. Evolución

Dardos Bíblicos

Temas Doctrinales

Temas Prácticos


Recursos

Cursos Autodidácticos

EBGlobal


Información acerca de:

Condiciones de Uso

Contactos

Derechos de Autor

Nosotros

Política de Privacidad


Apologetics Press :: Dardos Bíblicos

Los Sentimientos se Derivan de los Hechos
por Eric Lyons, M.Min.
[English]
Versión Imprimible | Enviar este artículo

Los seres humanos somos criaturas emocionales. Amamos y odiamos. Esperamos y sufrimos. Tenemos temor y nos alegramos. Lloramos cuando estamos tristes, como también cuando estamos felices. Gritamos cuando estamos molestos, y gritamos cuando estamos emocionados. Tengo un hijo que no solamente ríe cuando está feliz, incluso ríe (al parecer incontrolablemente) cuando está en problemas (lo cual todavía tengo que entender). La montaña rusa de emociones que ocasionalmente nos abruma puede dejarnos agotados un día y darnos energía al siguiente día. Como cualquier otro ser humano, el cristiano es una persona emocional. Somos emocionales porque somos humanos, pero también somos estimulados con emociones porque somos siervos de Jesucristo.

Se encomienda a los cristianos a ser personas espirituales (Gálatas 6:1). Somos “participantes de...bienes espirituales” (Romanos 15:27). Debemos andar “por fe..., no por vista” (2 Corintios 5:7). Debemos adorar “al Padre en espíritu” (Juan 4:23-24). Estamos construyendo una “casa espiritual...para ofrecer sacrificios espirituales” (1 Pedro 2:5). Tal espiritualidad nos guía a sentir una variedad de emociones: reverencia por el Creador, compasión hacia el perdido, aborrecimiento de lo malo, expectación por el regreso del Señor, etc. Sin embargo, tristemente muchos que reclaman ser seguidores de Cristo piensan que el cristianismo simplemente es una “religión para sentirse bien”. El modo de pensar de muchos es, “Los sentimientos primero, el conocimiento después” (o nunca). Como los profetas de Baal, gritan con gran emoción y saltan alrededor con histeria (1 Reyes 18:20-40). Como los fariseos, oran y hacen obras de caridad para ser vistos por los hombres (Mateo 6:1-8). Como Caín, realizan ofrendas inaceptables en vez de sacrificios “por fe” (Génesis 4:4-5; Hebreos 11:4; cf. Romanos 10:17). La piedra angular del cristianismo para tales personas es la emoción en vez de Cristo (Efesios 2:20), los sentimientos en vez de los hechos. Ellos piensan que pueden ser “espirituales” sin conocer la Verdad que el Espíritu revela (Juan 16:13).

La Escritura enseña que los sentimientos del cristiano fiel se derivan de la asimilación de hechos bíblicos. A diferencia de Israel que tuvo “celo de Dios, pero no conforme a ciencia” (Romanos 10:2), nuestro entusiasmo por el Señor debe estar cimentado en el conocimiento de la Palabra de Dios. Para llegar al cristianismo, nuestros corazones deben ser “contristados” correctamente después de haber oído el Evangelio (Hechos 2:14-37). Podemos ser salvos después de haber venido “al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4) y recibido “con mansedumbre la palabra implantada” (Santiago 1:21). Podemos ser limpios y consolados después de “guardar” la Palabra de Dios (Salmos 119:9,50-52). Podemos continuar nuestro camino con gozo después de recibir la Palabra (Hechos 8:26-39). Podemos adorar a Dios “con rectitud de corazón” después de aprender los justos juicios de Dios (Salmos 119:7). Podemos adorar en espíritu después de aprender la verdad (Juan 4:24; 17:17). Podemos ser espirituales después de tomar “la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Efesios 6:17) y aprender “el fruto del Espíritu” (Gálatas 5:16-6:1).

¿Deberíamos adorar a Dios fervientemente? Desde luego. ¿Deberíamos ser “celoso[s] de buenas obras” (Tito 2:14)? Definitivamente. ¿Debería agitar el mensaje salvador de Jesús nuestras almas intensamente? Sí. Pero el cristianismo nunca ha estado fundado en las emociones humanas sin refinar. La espiritualidad no es equivalente a la emoción. La fe no es un simple sentimiento. El cristianismo se basa en la Palabra de Dios. Nuestra salvación, espiritualidad, trabajo y fidelidad completa ante Dios depende del conocimiento de la voluntad de Dios. Recuerde, “[L]a fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17).



Derechos de autor © 2010 Apologetics Press, Inc. Todos los derechos están reservados.

Estamos complacidos de conceder permiso para que los artículos en la sección de "Dardos Bíblicos" sean reproducidos en su totalidad, siempre y cuando las siguientes estipulaciones sean observadas: (1) Apologetics Press debe ser designada como la editorial original; (2) la página Web URL específica de Apologetics Press debe ser anotada; (3) el nombre del autor debe permanecer adjunto a los materiales; (4) cualquier referencia, notas al pie de página, o notas finales que acompañan al artículo deben ser incluidas a cualquier reproducción escrita del artículo; (5) las alteraciones de cualquier clase están estrictamente prohibidas (e.g., las fotografías, tablas, gráficos, citas, etc. deben ser reproducidos exactamente como aparecen en el original); (6) la adaptación del material escrito (e.g., publicar un artículo en varias partes) está permitida, siempre y cuando lo completo del material sea hecho disponible, sin editar, en una extensión de tiempo razonable; (7) los artículos, en totalidad o en parte, no deben ser ofrecidos en venta o incluidos en artículos para venta; y (8) los artículos no deben ser reproducidos en forma electrónica para exponerlos en páginas Web (aunque los enlaces a los artículos en la página Web de Apologetics Press están permitidos).

Para catálogos, muestras, o información adicional, contacte:

Apologetics Press
230 Landmark Drive
Montgomery, Alabama 36117
U.S.A.
Phone (334) 272-8558
http://www.apologeticspress.org




Web site engine code is Copyright © 2003 by PHP-Nuke. All Rights Reserved. PHP-Nuke is Free Software released under the GNU/GPL license.
Page Generation: 0.120 Seconds