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Apologetics Press :: Temas Prácticos

Anarquía Sexual en la Ciudad
por Dave Miller, Ph.D.
[English]
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Si fuera cualquier otra enfermedad, se declararía estado de emergencia nacional, y se movilizaría a toda la nación para combatir la plaga. Pero debido a la decadencia moral que Norteamérica ha experimentado en la última mitad del siglo pasado, parece que pocos norteamericanos están preocupados, y mucho menos alarmados. El Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York recientemente anunció que más de un-cuarto (el 26%) de los adultos de Nueva York está infectado con el Virus Símplex-2—una infección de por vida que se transmite sexualmente y que causa inflamaciones genitales dolorosas y que dobla el riesgo de contraer el SIDA. Los índices son más altos entre homosexuales (el 32% contra el 18%). Y no solamente es el herpes genital. El Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York recibió más de 65,000 reportes de infección transmitida sexualmente solamente en 2007. Los índices de gonorrea, clamidia y sífilis infecciosa están por encima del índice nacional, y la infección del SIDA está aumentando entre hombres (“Encuesta Descubre...”, 2008). Para los norteamericanos que han conservado su sensibilidad bíblica (los valores morales sobre los cuales se fundó la nación), esta estadística es alarmante y vergonzosa. Las enfermedades que se transmiten sexualmente son un azote para la civilización norteamericana.

Cuando se observa la historia humana y se considera las civilizaciones paganas que fueron cunas de perversión sexual y obscenidad promiscua, es difícil enfrentar el hecho que Norteamérica está siguiendo rápidamente el mismo camino a la decadencia y destrucción. Si se tratara de concebir una ciudad más sexualmente inmoral, fuera difícil imaginar condiciones más viles que las que prevalecen en la Ciudad de Nueva York. De hecho, el sitio Web gubernamental de la ciudad parece un centro hedonístico del mundo antiguo:

Se dispone de condones gratis cortesía de la Ciudad de Nueva York en ubicaciones por toda la ciudad.... El Departamento de Salud ha distribuido más de 48 millones de condones de la Ciudad de Nueva York desde 2007, y continúa repartiendo más de 3 millones cada mes en clínicas, clubes de salud, tabernas, barberías y otros medios. Cualquier negocio puede ordenar condones de la Ciudad de Nueva York en paquetes al llamar por teléfono... (“Encuesta Descubre...”).

Aunque el sexo en la ciudad de Nueva York parece ser más extenso, el índice nacional de herpes genital también es terrible. Uno en cuatro ciudadanos infectados de Nueva York se compara a uno en cinco norteamericanos (el 19%). Piense en esto: ¡un-quinto de todos los norteamericanos ha contraído un tipo de enfermedad venérea (sin incluir todas las otras enfermedades que se transmiten sexualmente)! Otra vez, si esto fuera cualquier otra enfermedad, la nación estaría en estado de luto—en pánico—y los funcionarios hicieran lo imposible para resolver la crisis. Además, “[s]e estima que los gastos médicos directos relacionados a las enfermedades transmitidas sexualmente en los Estados Unidos llegan a $14.7 billones anualmente” (“Tendencias en...”, 2007). En vez de fomentar la pureza, la prudencia y el decoro, la “solución” liberal durante las últimas décadas pasadas ha sido promover el “sexo seguro” al inundar las escuelas públicas y la sociedad con condones. La determinación testaruda y desafiante de las tres generaciones pasadas de Norteamérica ha sumergido a la sociedad en lujuria desenfrenada e indulgencia ilimitada de pasiones ilícitas que han dado como resultado una anarquía sexual que controla la nación.

Si la población de Norteamérica no regresa a Dios y a Su Palabra, el futuro del país es poco prometedor. La historia humana está llena de civilizaciones que llegan a ser destruidas debido a su hedonismo interno. Estamos dirigiéndonos hacia ese final, siendo testigos del hundimiento de la civilización norteamericana en medio de la inmoralidad pagana. En una predicción misteriosa—incluso surrealista—de nuestros tiempos, la Corte Suprema de Carolina del Sur de 1848 articuló el estándar que caracterizaba a Norteamérica hasta alrededor de 50 años atrás:

¿Qué es lo que constituye el estándar de moralidad buena? ¿No es el cristianismo? Ciertamente no existe otro. Si no se pudiera apelar a este,...¿qué pasaría con la moralidad buena? Si este estándar fuera abolido, el tiempo de virtud moral en el cual vivimos se transformaría, en un instante, en oscuridad y tinieblas de inmoralidad pagana (Consejo..., énfasis añadido).

Es desgarrador darse cuenta que hemos llegado a esta situación.

Aunque estuvo describiendo la condición moral y espiritual degradada de aquellos que vivían en la ciudad antigua de Éfeso en el primer siglo d.C., las palabras del apóstol Pablo hablan fuertemente de nuestro problema de promiscuidad:

Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo (Efesios 4:17-20, énfasis añadido).

¿Cuál es la única solución? ¿Cuál es el único antídoto para nuestra condición terrible? Aprenda a Cristo.

[D]espojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad (Efesios 4:22-24, énfasis añadido).

[P]ues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios (1 Tesalonicenses 4:3-5, énfasis añadido).

Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne (Gálatas 5:16, énfasis añadido).

Si se toma la alternativa de persistir en la contaminación sexual, Dios ha prometido

reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces... (2 Pedro 2:9-10, énfasis añadido).

REFERENCIAS

Consejo Municipal de Charleston v. Benjamin [City Council of Charleston v. Benjamin] (1848), 2 Strob. L. 508 (S.C. 1848).

“Encuesta Descubre que el Herpes Genital es Común Entre Ciudadanos de Nueva York” [“Survey Finds Genital Herpes is Common Among New Yorkers”] (2008), Departamento de Salud e Higiene Mental de la Ciudad de Nueva York, 9 de junio, [En-línea], URL: http://www.nyc.gov/html/doh/html/pr2008/pr039-08.shtml.

“Tendencias en Enfermedades Transmitidas Sexualmente en los Estados Unidos, 2006” [“Trends in Reportable Sexually Transmitted Diseases in the United States, 2006”] (2007), Departamento de Salud y Servicios Humanos: Centro por el Control y Prevención de Enfermedades, [En-línea], URL: http://www.cdc.gov/std/stats/trends2006.htm.



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